Adicciones

Adicción al alcohol

Efectividad y experiencia en tratamientos contra la adicción
al alcohol. Contacta y te asesoraremos...

En CAT Barcelona damos respuesta terapéutica a los todos los problemas subyacentes derivados de la adicción al alcohol tales como la dependencia, los cambios de conducta o los trastornos de personalidad, entre otros.

CONTACTA
En cumplimiento de lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal le informamos que, mediante la cumplimentación del presente formulario, sus datos personales quedarán incorporados y serán tratados en los ficheros de MAS TABA S.L., con el fin de poderle prestar los servicios solicitados, así como para mantenerle informado, incluso por medios electrónicos, de los productos y servicios ofrecidos por CAT/Barcelona. Asimismo, le informamos de la posibilidad de ejercer los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición de sus datos de carácter personal en info@cat-barcelona.com o en c/ Anglí nº 54 08017 Barcelona.

Preguntas frecuentes sobre adicción al alcohol:

¿Qué es el alcohol y qué efectos produce?

A pesar de lo difícil que resulta asumir que es una droga, por lo integrado que está en nuestra cultura, lo cierto es que se trata de la droga más consumida en nuestro país y la que más problemas de toda índole produce.

El alcohol es un depresor del Sistema Nervioso Central, que pertenece al grupo de sedantes junto con los barbitúricos y las benzodiacepinas.

El alcohol etílico o etanol es la droga que se encuentra en las bebidas alcohólicas, aunque existen otros tipos de alcoholes como el metílico, que se utiliza principalmente en la industria.

El alcohol etílico se obtiene de dos maneras:

1. Por fermentación de frutas, vegetales o granos. Ej.: vinos, cervezas.

2. Por destilación: medio artificial para aumentar la concentración del alcohol de una bebida. Ej.: coñac, ginebra, whisky y vodka.

La ruta metabólica que sigue el alcohol cuando se consume no tiene nada que ver con el proceso digestivo normal. Éste pasa por el estómago al duodeno, donde se absorbe; posteriormente al torrente sanguíneo, lo que produce irritación y estimula la secreción de jugos gástricos así como procesos inflamatorios de esófago y estómago, gastritis y úlceras.

En unos pocos minutos llega el alcohol al cerebro, donde actúa y donde se aprecian los mayores efectos.

El consumo excesivo de alcohol (grandes cantidades) en un corto período de tiempo puede producir la muerte.

El alcohol es un tóxico que, circulando por la sangre, alcanza todos los órganos y sistemas del organismo, por lo que se pueden producir importantes y múltiples problemas relacionados con su consumo: afecta a la respiración intracelular, la producción de neurotransmisores y el metabolismo.

En el bebedor habitual aparece el síndrome de abstinencia tras una privación de bebida de uno a cinco días. En este síndrome de abstinencia se dan síntomas orgánicos, neurovegetativos y psíquicos.

Capacidad adictógena del alcohol (valoración de 0 a 4)

  • Dependencia Psicosocial 3
  • Adicción 3
  • Tolerancia 3


Patología somática del alcoholismo crónico: Náuseas, vómitos viscosos y biliares, gastritis pancreatitis, hepatitis alcohólica, cirrosis hepática.

Respiratoria: Laringitis, neumonías, bronquitis.

Cardio-respiratoria: Hipertensión arterial, epistaxis y tendencias hemorrágicas.
Hematología: Anemias, Leucopenias.

Endocrina: Déficit suprarrenal, atrofia gonadal masculina con disminución de la líbido e impotencia.

Muscular: Miopatías agudas y crónicas.

Metabólica: Hipoglucemias, hiperuricemia, hipo y avitaminosis.

Neurológicas: Disartria, temblores de manos, párpados y lengua, crisis epilépticas, polineuritis y ataxias.

Psicopatología:

  • Alucinosis alcohólica o de Wernicke.
  • Delirium Tremens.
  • Demencias alcohólicas.
  • Epilepsia alcohólica.
  • Encefalopatías alcohólicas.
  • Celotipia alcohólica o Delirio de Celos

¿En qué cambia el comportamiento del alcohólico?

Generalmente las esposas de los alcohólicos se refieren a ellos como ‘pedazos de pan si no beben y demonios cuando lo hacen’.

Esta característica de la transformación de la personalidad o carácter de estos enfermos es uno de los principales aspectos a tener en cuenta en esta enfermedad, pues el desconocimiento de este fenómeno puede impedir el reconocimiento temprano del problema.

El temperamento es inmutable, pero el carácter sí puede variar a través del cambio de la personalidad. Por lo tanto, sí que hay una modificación cualitativa del comportamiento en el alcohólico.

Entre los síntomas o manifestaciones comportamentales más características en el alcohólico cabe señalar las siguientes: mayor inmadurez, dependencia emocional, inseguridad, conductas temerarias, chantajes emocionales, baja tolerancia a la frustración, complejo de inferioridad, hostilidad, celos, fanfarronerías, complejo de culpabilidad, ideas y tentativas de suicidio, deterioro intelectual, pérdida de autocrítica, desequilibrio emocional, sensiblería, distorsión en el área sexual, excesos sexuales, impotencia temporal, pérdida progresiva de los intereses vitales, conductas extravagantes, trastornos de la personalidad, angustia, ideas delirantes, etc.

Todos estos síntomas mencionados son provocados por la ingesta elevada de alcohol.

¿Cómo afecta el alcohol al feto en la embarazada?

El porcentaje de mujeres alcohólicas está creciendo, pero se calcula todavía una proporción de 4 a 1 a favor del varón.

El Síndrome Alcohólico Fetal (SAF) como consecuencia del consumo de alcohol durante el embarazo es, en realidad, cada vez más frecuente.

El SAF se caracteriza por 4 categorías generales de anormalidad:

Facies característica
Las características faciales del niño afectado por este síndrome incluyen un rostro ancho, achatado, un puente nasal bajo y ancho con pliegues epicantales y una nariz corta respingona. Destacan también las fisuras palpebrales relativamente estrechas, que en algunos casos se han visto asociadas a ojos pequeños o malformados.

Inicio prenatal de déficit de desarrollo
Los niños afectados por este síndrome fetal alcohólico exhiben generalmente déficit de desarrollo prenatal; además siguen creciendo mal en el periodo postnatal. El aumento de peso de estos niños es relativamente más lento que el crecimiento lineal. También el desarrollo postnatal del cerebro es deficiente en muchos de ellos, como se comprueba por la circunferencia craneal reducida, factor de gran preocupación ya que implica una disminución de la capacidad funcional.

Reducción de la función del SNC, incluido déficit mental
La característica más preocupante es el trastorno funcional del SNC. La mayoría de estos niños muestra un retraso significativo del desarrollo o deficiencia mental. El grado de alteración es variable, y puede ir desde anomalías mínimas hasta retraso mental severo. Además, estos niños son con frecuencia nerviosos o irritables en el periodo neonatal. Puede aparecer temblor, que persiste meses e incluso años, y en algunos casos, se ha comprobado que va asociado a una alteración permanente de la función motora fina.

Incremento de la frecuencia de anomalías mayores
Los niños con síndrome fetal alcohólico están también más predispuestos a anomalías estructurales mayores en el momento del parto. Algunos niños presentan lesiones congénitas cardíacas graves. En otros casos se han observado anomalías oculares severas, defectos esqueléticos axiales, anomalías renales, anomalías genitales menores y deformidades posicionales en extremidades, tales como pie zambo y luxación de cadera.

En resumen, el alcohol es una droga peligrosa no sólo para la madre, sino también para el niño, pues existe una clara asociación entre alcoholismo crónico materno y anomalías graves morfológicas y de desarrollo en el feto.
El alcohol es, por lo tanto, un riesgo evitable para el feto.

¿Es peligroso el alcohol metílico?

El metanol o alcohol metílico es un producto que se utiliza en aplicaciones industriales (solventes, anticongelantes, fabricación de plásticos, etc.) y aplicaciones domésticas (alcohol para quemar).

Aunque el metanol por sí mismo es poco tóxico, sí que lo son los metabolitos de la oxidación hepática (como el formaldehido y el ácido fórmico), que pueden llegar a producir lesiones en el nervio óptico y acidosis metabólicas.

Las manifestaciones clínicas más frecuentes son: cefaleas, vértigo, astenia, náuseas, dolor abdominal, visión borrosa y disminución del nivel de conciencia.

Existe un riesgo de muerte entre las 12-36 horas después de la ingestión por depresión del nivel de conciencia, coma convulsivo o acidosis metabólica. En caso de que este cuadro se recupere, pueden quedar graves secuelas neurológicas u oculares.

Hígado y alcohol

El alcohol es un tóxico que afecta a diversos aparatos o sistemas corporales. Entre estos órganos afectados se encuentra el hígado. En este órgano se pueden producir una serie de lesiones inducidas por una ingesta elevada de alcohol, como son:

Esteatosis
Aparece en la mayoría de los alcohólicos sola o acompañada de otras alteraciones. Se debe a cambios en el metabolismo de los lípidos, ocasionados por la ingesta de alcohol.

Hepatitis alcohólica
Se produce por la acción directa del alcohol sobre los hepatocitos (células que conforman el hígado). Se puede dar desde la forma asintomática (sin manifestaciones clínicas) hasta cuadros graves de insuficiencia hepática. Pueden llegar a ser reversibles o ser una enfermedad crónica que llevaría a la cirrosis.

Fibrosis hepática
Generalmente se produce tras haber sufrido una hepatitis alcohólica, una esteatosis o una cirrosis.

Cirrosis
La toxicidad del etanol puede provocarla, apareciendo por evolución de otras lesiones o directamente, e incluso puede llegar a producir un hepatocarcinoma (cáncer de hígado).

Si mi pareja tiene problemas de alcoholismo, ¿mi hijo llegará a tenerlos?

Existe una elevada frecuencia de alcoholismo entre los hijos de alcohólicos, pero esto viene determinado principalmente por la influencia ambiental, ya que hay que tener en cuenta que un medio familiar irregular (falta de comunicación, carencia de afecto, hiperproteccionismo, malos tratos,...) puede favorecer o predisponer a cualquier tipo de adicción, así como otro tipo de problemas (rebeldía, problemas escolares, delincuencia,...).

En los últimos años se están realizando investigaciones que relacionan el alcoholismo con unos componentes hereditarios o genéticos, los cuales harían que algunos individuos pertenecientes a familias con problemas puedan ser más vulnerables ante el alcohol que otros.

¿Existe el alcoholismo de fin de semana?

La palabra ‘dependencia’, que generalmente se une al problema del alcohol, puede generar confusión, ya que a ella se asocia la imposibilidad de dejar de beber o de dependencia física. Esto hace que las personas con ‘consumos abusivos ocasionales’ de alcohol piensen que no son alcohólicos, ya que ‘pueden dejar de beber cuando quieran’, tentativas que normalmente no tienen éxito.

Este fenómeno se podría explicar teniendo en cuenta que su adicción al alcohol se refiere más a la atracción que sienten hacia él, que a la necesidad imperiosa de consumirlo.

Por ello, se pueden englobar dentro del apelativo "alcohólico" tanto a aquellos que abusan ocasionalmente y sin control del alcohol como los que dependen físicamente de él.