Adicciones
Otras drogas
Terapia y tratamiento especializado en otras drogas.
Contacta y te asesoraremos...
En CAT Barcelona sabemos dar respuesta terapéutica a la mayoría de las adicciones a cualquier tipo de droga, tratando problemas subyacentes del individuo derivados del consumo de drogas de diseño, éxtasis, porros, tabaco, cafeína, etc.
Preguntas frecuentes sobre adicción a otras drogas:
Adicción al juego
El ludópata se distingue de los otros jugadores porque busca en el juego su autoafirmación mediante el logro del dinero y ‘el triunfo’.
La mujer tiene preferencia por el bingo, las tragaperras y la lotería. El varón suele preferir los casinos, el envite, las tragaperras, la bolsa y las apuestas en competiciones. El niño se centra en los videojuegos de temas violentos.
Existe también un ‘ juego sintomático’ en el que, a menudo, el abuso responde a un estado depresivo, angustioso o delirante, y no se acompaña de esperanzas de ganar.
La verdadera adicción suele asociarse frecuentemente al abuso del alcohol o de otras drogas.
Adicción al consumo
Si bien se trata de un trastorno que aún no está suficientemente reconocido, la adicción a las compras va en aumento. La adicción al consumo se caracteriza por:
- Perder el control a la hora de comprar: se compran numerosos artículos innecesarios o supérfluos, repetidos, inútiles, inapropiados.
- Gasto económico en compras superior a lo que se puede económicamente.
- Comprar para intentar compensar un sufrimiento psicológico.
La sensación de soledad, las frustraciones y el nivel bajo de autoestima son factores de riesgo para la adicción al consumo.
Las mujeres se inclinan hacia las compras de prendas de vestir y los varones hacia material informático y accesorios del automóvil.
Adicción al trabajo
Se presenta casi exclusivamente en el sexo masculino y, aparentemente, supone una paradoja que la dependencia no vaya referida a un objeto de gratificación directa, sino a una actividad que sistemáticamente exige esfuerzo para el logro de un producto, servicio, reconocimiento, dinero, etc.
Los síntomas del paciente adicto al trabajo podrían ser:
- Comportamiento despótico y violento en el hogar familiar, que contrasta con el perfeccionismo y apariencias favorables con sus compañeros de trabajo.
- Agotamiento emocional o síntomas de estrés que llega, con el tiempo, a mermar su capacidad profesional. Termina por desarrollar un trastorno depresivo o un proceso psicosomático que requiere tratamiento.
Adicción a la televisión
Según Alonso Fernández, el teleadicto ‘se halla sumido en un desierto mental de pasividad e inercia con erupciones de violencia, semejante a las características propias del mundo nirvánico de los adictos a la heroína’
La afición desmedida por ver la televisión constituye un riesgo de dependencia por el encarcelamiento interno que anula la capacidad de libertad y decisión.
Las personas más susceptibles de sufrir esta adicción son los sujetos de carácter inestable, carentes de iniciativa, los que se sienten solos o poco realizados, los enfermos depresivos y las personas impulsivas con dificultad de autocontrol.
Los niños en edad escolar son los que con mayor facilidad se vuelven adictos a la televisión, debido a un abuso de la pantalla no tutelado por los adultos.
Adicción a la comida
Existen tres conductas adictivas dirigidas a la comida:
- Los ataques de hambre episódicos denominados bulimia, que suelen asociarse a un sobrepeso excesivo.
- La ingestión excesiva de alimentos en forma de ‘picoteos’ a deshoras o durante las comidas.
- Consumo exagerado de ciertos alimentos, especialmente el chocolate, que prefieren comerse ‘en secreto’.
Lo que persigue el adicto con la comida es llegar a un estado de relajación y sosiego a través de una copiosa comida o buscar el ‘amor’ y la ‘satisfacción’ que no hallan en la vida.
Adicción al sexo
Los trastornos clásicos de hipersexualidad (la ninfómana y el satiriásico) se caracterizan simplemente por la ansiedad de ‘vivencias de placer y búsqueda de saciedad orgásmica’, mientras que el sexoadicto vive la relación sexual como ’un asalto al cuerpo del otro’, sin dejar espacio libre a la comunicación, las responsabilidades y sin interesarle ni siquiera el orgasmo en su cauce habitual.
Alonso Fernández define al sexodependiente como a un vampiro, un ‘obrero’ del sexo que no puede mantenerse inactivo y degrada el acto amoroso a una especie de relación primaria zoológica. A menudo abandona sus actividades ocupacionales y dedica varias horas o días a la semana a la búsqueda del nuevo objeto sexual.
- Adicción al alcohol
- Adicción a la cocaína
- Adicción a la heroína
- Otras drogas
- Compra compulsiva
- Juego patológico o ludopatía

Especialistas en tratamientos y terapias para problemas de adicciones y relacionados.



