Adicciones

Adicción a la heroína

Los tratamientos más eficaces en adicción a la heroína. Contacta y te asesoraremos...

Nuestros 25 años de experiencia nos avalan como expertos terapeutas en problemas derivados de la adicción a la heroína: alteraciones psicológicas, físicas y sociales.

CONTACTA
En cumplimiento de lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal le informamos que, mediante la cumplimentación del presente formulario, sus datos personales quedarán incorporados y serán tratados en los ficheros de MAS TABA S.L., con el fin de poderle prestar los servicios solicitados, así como para mantenerle informado, incluso por medios electrónicos, de los productos y servicios ofrecidos por CAT/Barcelona. Asimismo, le informamos de la posibilidad de ejercer los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición de sus datos de carácter personal en info@cat-barcelona.com o en c/ Anglí nº 54 08017 Barcelona.

Preguntas frecuentes sobre adicción a la heroína:

¿Qué es la heroína y qué efectos produce?

Los opiáceos son sustancias derivadas de la planta del opio. Curiosamente, desde hace muchos años, se han utilizado estas sustancias para aliviar el dolor. Sus efectos son analgésicos (propiedad de quitar el dolor) e hipnóticos (propiedad de producir sueño), así como euforizantes y sedantes. Los opiáceos se dividen en:

  • Naturales: Opio, morfina y codeína.
  • Semisintéticos: Heroína.
  • Sintéticos: Metadona, petidina y tilidina.


La heroína es un producto semisintético derivado de la morfina. No se utiliza con fines médicos, por lo que sólo se encuentra en el mercado ilegal. Existen dos tipos de heroína: la heroína blanca de mayor pureza, y la heroína marrón, de pureza menor y mayor toxicidad.

Esta droga produce dos tipos de efectos:

Efectos inmediatos
En una primera etapa, denominada en el argot ’luna de miel’, tras la administración hay un ‘flash’, una sensación de placer muy intensa, y a los pocos segundos un estado de sedación total y cierta euforia, con ausencia de cualquier malestar psíquico y que dura aproximadamente 2-3 horas, desapareciendo de forma progresiva.

A nivel físico produce:

  • Sequedad de boca.
  • Disminución del tamaño de las pupilas.
  • Constipación intestinal.
  • Enlentecimiento del ritmo respiratorio.


Dosis elevadas provocan la muerte por depresión respiratoria.

Efectos a largo plazo
Éstos dependerán, como en el resto de los consumos, de la cantidad consumida, la vía de administración, aspectos higiénico/sanitarios relacionados con la alimentación, el estilo de vida, etc. En general, los efectos a largo plazo, una vez desarrollada la tolerancia y dependencia a la sustancia son:

  • Alteraciones de la nutrición, provocadas por los desarreglos en la alimentación y adelgazamiento.
  • Alteraciones digestivas; produce estreñimiento.
  • Alteraciones cardiovasculares y de la sangre; entre otros efectos aparece anemia.
  • Aumento del riesgo de aborto, parto prematuro, así como alteraciones en el recién nacido.
  • Alteraciones psicológicas: apatía (falta de interés), depresión, egocentrismo (estar centrado en sí mismo, necesidad de ser el centro de atención).
  • Alteraciones del sistema nervioso: con trastornos de atención, memoria e insomnio.
  • Alteraciones ginecológicas: con trastornos en la menstruación y ovulación.


Formas de consumo


En los drogadictos, los fármacos más utilizados de este grupo son la morfina y la heroína, por vía parenteral (sobre todo la vía endovenosa), aunque actualmente y como consecuencia del SIDA, esta vía está siendo desplazada por el consumo esnifado y fumado.


Síndrome de abstinencia a opiáceos (SAO)

Primeras horas tras el último consumo: "Craving" (deseo de consumo), ansiedad, búsqueda de drogas.
8 a 15 horas: Lagrimeo, sudoración, rinorrea, bostezos.
16 a 24 horas: Midriasis, piloerección, calambres musculares, oleadas de frío y calor, algias difusas, anorexia, irritabilidad.
Posteriormente: Insomnio, febrícula, enlentecimiento motor, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, aumento de la frecuencia respiratoria, pulso y tensión arterial.


Capacidad adictógena de la heroína (valoración 0 a 4)

  • Dependencia Psicosocial 4
  • Adicción 4
  • Tolerancia 4

¿Cambia el carácter de un heroinómano?

Según el ASI (Addiction Severity Index), los hallazgos más importantes por su relevancia y constancia que podemos observar en el carácter del heroinómano son:

A. Conducta autodestructiva
B. Síntomas depresivos
C. Narcisismo
D. Conducta antisocial y delictiva
E. Otros rasgos de personalidad, como son la pérdida de la autoestima y problemas de tipo afectivo o de ansiedad

Según nuestra experiencia en el campo de las drogodependencias, el consumo crónico de heroína ocasiona un notable deterioro del rendimiento congnitivo, alteraciones de la personalidad en la esfera afectiva y sexual, aparición de síntomas psíquicos (depresión, ansiedad), patología orgánica abundante, así como la mortalidad por sobredosis.

¿Se automedican los heroinómanos?

Desde que en 1975 Hugues descubrió que en el cerebro existían unas zonas concretas preparadas para recibir heroína, y que el propio organismo las produce (conocidas como endorfinas) se han postulado dos hipótesis:

1. Hipótesis de enfermedad exógena
El paciente está sano antes de conocer la heroína, pero cuando la prueba, se producen cambios en el funcionamiento cerebral que la convierten en necesaria para poder llevar una vida más tranquila.

2. Hipótesis de enfermedad endógena
El paciente no está sano antes de conocer la heroína: padece un trastorno psicopatológico o neurológico que le hace estar inquieto y ansioso. Si en su camino, antes de acudir a un psiquiatra o a un neurólogo, conoce la heroína y obtiene un beneficio para su trastorno creerá haber encontrado ‘su’ medicamento.

En ambos casos, los pacientes se están automedicando.

Hígado y heroína

Las enfermedades hepáticas son una de las complicaciones más frecuentes y graves que se dan en los drogodependientes.

Normalmente los drogodependientes que se inyectan la heroína lo hacen varias veces al día, utilizando una técnica de inyección no aséptica y un material contaminado, que además suelen compartir con otros drogodependientes.

Esta ruptura reiterada de la barrera cutánea (piel) es lo que produce la infección por determinados microorganismos o gérmenes que se hallan en el material contaminado.

Las hepatitis víricas son una de las enfermedades que pueden aparecer al usar material contaminado. En ellas la lesión fundamental es la inflamación aguda del hígado, que puede evolucionar a crónica.

Éstas se dividen en:

  • Hepatitis A: de transmisión fecal/oral.
  • Hepatitis B: de transmisión parenteral. Es la más frecuente.
  • Hepatitis C: de transmisión parenteral.
  • Hepatitis D: de transmisión parenteral e infectados por la Hepatitis B.
  • Hepatitis E: de transmisión entérica (a través del agua) .

¿Existen riesgos al convivir con personas que han padecido hepatitis?
Los drogodependientes suelen padecer únicamente dos tipos de hepatitis: la tipo B y la tipo C. Como hemos explicado anteriormente, la vía de contagio de ambas es parenteral (por contacto con la sangre), semen y secreciones vaginales de algún individuo infectado. Esto nos indica que no existe ningún riesgo de contagio para las personas que viven con ellos mientras que no se dé un contacto directo con los fluidos corporales que transmiten esta infección.

Para evitar que se produzca el contagio, no hay que compartir ningún objeto de higiene personal que pueda producir lesiones en la piel y utilizar siempre preservativos en las relaciones sexuales. Cabe señalar la conveniencia de vacunar o inmunizar a los familiares y parejas de las personas infectadas por la hepatitis B, para la cual sí existe vacunación.

Heroína y VIH

¿Cómo deben ser las relaciones familiares y sociales con las personas seropositivas?

No se ha descrito ningún caso de transmisión entre los miembros de una misma familia, fuera de la transmisión de la madre al feto y de la transmisión sexual. Los contactos estrechos y continuos de la vida cotidiana no transmiten el V.I.H.
Una persona seropositiva no debe temer infectar a sus allegados; igualmente, éstos no tienen por qué temer ser contaminados por una persona seropositiva mediante los contactos de la vida diaria.

Asimismo, las personas seropositivas no pueden de ninguna manera transmitir el V.I.H. en el medio laboral, fuera de los medios de transmisión conocidos.

En el momento actual no existe ninguna razón para excluir a las personas seropositivas de su medio profesional. Es suficiente con que estén informados de las precauciones a tomar, citadas anteriormente.

Las actitudes negativas empujan a las personas afectadas a ocultar su estado de seropositivo, con lo que aumenta el riesgo de extender la enfermedad. Un seropositivo sólo es peligroso para su entorno cuando actúa irresponsablemente. Hay que evitar, pues, que la pérdida de su trabajo le empuje a la marginación y a la irresponsabilidad.
 

El SIDA y el heroinómano. Vías de contagio

Las drogas, además de producir ciertas reacciones en el organismo, pueden causar una amplia gama de enfermedades que están asociadas a su consumo. El mayor número de ingresos hospitalarios de drogodependientes están asociados a su consumo.

La administración de la droga por vía intravenosa es la que más enfermedades va a producir entre la población drogodependiente de heroína.

Cuando se comparte material de inyección como jeringuillas, agujas, cucharas o recipientes para la mezcla (son todos objetos del ritual), quedan restos de sangre que van a pasar directamente a la vena de quienes comparten ese material.

Cualquier infección por virus o bacterias que tenga la persona que primero utiliza el instrumental podría infectar a los siguientes, pero entre todas las enfermedades así transmitidas es el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (V.I.H.) la más grave.

Sería fácil prevenir esta gran infección si los drogodependientes utilizasen jeringuillas y agujas nuevas y/o estériles cada vez que se ponen una dosis inyectada.

¿Qué es el SIDA?

Es una enfermedad causada por el V.I.H. (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) que destruye el sistema inmunitario de las personas (sistema de defensa), lo que provoca que cualquier bacteria o virus se introduzca en el cuerpo y desarrolle enfermedades de diversa etiología y gravedad.

¿Cómo se transmite en el heroinómano?

  • Por relaciones sexuales.
  • Por transmisión a través de jeringuillas contaminadas.
  • Por transmisión de la madre al feto.


¿Qué peligros existen al convivir con un familiar V.I.H.positivo?
El SIDA es una enfermedad transmisible, pero solamente por medios bien identificados.

En la práctica existen tres vías de transmisión:

1.Transmisión sexual: homosexuales y heterosexuales.
2.Transmisión parenteral: sangre o instrumentos contaminados.
3.Transmisión vertical: de la madre al feto.

Teniendo en cuenta esto, no hay ningún peligro de contagio en los contactos de la vida cotidiana entre familiares y allegados. Los únicos casos de contagio entre familiares solamente pueden darse por transmisión sexual y de la madre al feto.


Las personas seropositivas deben tomar precauciones al igual que sus familiares. Los instrumentos que puedan cortar deben esterilizarse antes de cada uso (instrumentos de manicura, maquinillas de afeitar, tijeras, etc.). Asimismo, en las relaciones sexuales deben tomarse las precauciones necesarias (usar siempre el preservativo).
 

Diferencia entre ser portador del V.I.H. y estar enfermo de SIDA

Ser portador del virus o ser seropositivo significa que puede transmitir la enfermedad, pero que todavía no la ha desarrollado (puede tardar varios años y hasta entonces no presentar ningún síntoma de la enfermedad). Ser enfermo de SIDA significa que ya ha desarrollado la enfermedad.

Esquematizamos a continuación la clasificación de los CDC de 1986 de la infección por VIH-1 en los adultos. Sólo los pacientes pertenecientes a los subgrupos A, B, C1 y D se consideran afectos de SIDA.

  • Grupo I: Infección aguda.
  • Grupo II: Infección asintomática.
  • Grupo III: Adenopatías generalizadas.
  • Grupo IV: Otras enfermedades.
  • Subgrupo A: Fiebre + diarrea + pérdida de peso.
  • Subgrupo B: Demencia, mielopatía, neuropatías.
  • Subgrupo C: Enfermedades infecciosas.
  • C-1: Infecciones varias específicas del SIDA.
  • C-2: Herpes Zoster, tuberculosis, etc.
  • Subgrupo D: Sarcoma de Kaposi, linfomas.
  • Subgrupo E: Otras enfermedades.

Centro CAT Barcelona de tratamiento de adiccion a las drogas y al alcohol.

Especialistas en tratamientos y terapias para problemas de adicciones y relacionados.